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¿Cómo mantener encendida la llama del arte?

Los Centros de Formación artística Crea cerraron sus puertas al público por más de seis meses. Esta es la historia de quienes mantuvieron con vida la infraestructura cultural.

Los Centros de Formación Crea en Bogotá adoptaron los lineamientos y recomendaciones para el manejo del control del riesgo del coronavirus COVID-19 y volvieron a abrir sus puertas de manera gradual, progresiva y segura.

Así, en el Crea Roma, la época decembrina fue la ocasión perfecta para que la comunidad habitara de nuevo las instalaciones de este centro de formación. Con una novena no novena, y cumpliendo con los estrictos protocolos de seguridad, los habitantes de la localidad de Kennedy disfrutaron de una muestra artística que incluyó danza, teatro, artes plásticas y audiovisuales.

Según Catalina Henao, responsable del Crea Roma, este “es un espacio que la comunidad tiene súper apropiado. De hecho, apenas terminó la cuarentena, la comunidad empezó a solicitar regresar (…)”.

Para ella, estos eventos, aunque pequeños en asistencia -ya que los Centros de Formación no pueden estar ocupados a más del 25% de su aforo-, son de vital importancia para que las personas conozcan la oferta artística que hay en el sector y habiten de nuevo un espacio que les pertenece.

“Durante la jornada tuvimos una muy buena recepción, las personas que nos acompañaron salieron muy contentas”, añade Henao.

Y es que los asistentes no solamente disfrutaron de un derroche de creatividad y talento, sino que se encontraron con todo el espíritu navideño: en el Crea Roma hay dos árboles de navidad y un enorme pesebre.

Los elementos decorativos fueron hechos con material reciclado por el personal de aseo del Centro de Formación. “Como ya llegó la fecha de la navidad, nos motivó a hacer esto bonito y como vimos que iban regresando los niños al Crea pues más nos motivamos a poner esto bien bonito”, afirmó Jenny Agudelo, una de las encargadas de la decoración.

Para Agudelo, no importó invertir tiempo laboral extra en el diseño y creación de los adornos porque el Crea es su segunda casa y es primordial que las instalaciones estén impecables y con un toque hogareño.

Además, Jenny, junto con otras tres mujeres encargadas del aseo, esperaron ansiosas durante más de seis meses a que el Centro de Formación Crea se volviera a llenar de vida. “A nosotras nos contrataron para venir y hacer aseo y nosotras éramos el área de que si daban permiso de que pudieran venir los niños, estuviera higienizada y eso… Ahora que volvieron, queremos tener esto bonito y obviamente con todos los protocolos de bioseguridad”, añadió.

Finalmente, Catalina Henao, encargada del Crea Roma, reitera la invitación para habitar esas hermosas instalaciones que están llenas de cariño. “Tenemos talleres en las siete áreas artísticas abiertos a la comunidad y como se dieron cuenta contamos con todos los protocolos de bioseguridad para que puedan retornar a estos espacios de manera segura”, finaliza. 

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